domingo, 26 de enero de 2014

INTERCAMBIAD COSAS. NO USÉIS DINERO.

No todo es dinero. No todo se compra y se vende por y con dinero. No siempre es necesario el dinero para conseguir aquellas cosas que necesitas o simplemente te gustaría tener. Esto es algo que aprendí de crío, gracias a la influencia de dos tío-abuelos, con los que pasaba mis vacaciones. Aprendí, que un kilo de tomates de la huerta, se puede convertir en media docena de huevos recién puestos; que un buen manojo de espárragos, se transforma, por el fascinante mecanismo del cambio de propietario, en una bolsa de garbanzos; y que cualquier bien puede ser intercambiado, por otro que necesitas, siempre que haya quien valore lo que tú tienes y él tenga, lo que tú necesitas; y haya acuerdo. Años después, descubrí, que este prodigioso mecanismo, ya se había inventado o descubierto – como queráis- hace milenios. ¡Qué le vamos a hacer!