No
todo es dinero. No todo se compra y se vende por y con dinero. No
siempre es necesario el dinero para conseguir aquellas cosas que
necesitas o simplemente te gustaría tener. Esto es algo que aprendí
de crío, gracias a la influencia de dos tío-abuelos, con los que
pasaba mis vacaciones. Aprendí, que un kilo de tomates de la huerta,
se puede convertir en media docena de huevos recién puestos; que un
buen manojo de espárragos, se transforma, por el fascinante
mecanismo del cambio de propietario, en una bolsa de garbanzos; y que
cualquier bien puede ser intercambiado, por otro que necesitas,
siempre que haya quien valore lo que tú tienes y él tenga, lo que
tú necesitas; y haya acuerdo. Años después, descubrí, que este
prodigioso mecanismo, ya se había inventado o descubierto – como
queráis- hace milenios. ¡Qué le vamos a hacer!
domingo, 26 de enero de 2014
INTERCAMBIAD COSAS. NO USÉIS DINERO.
No
todo es dinero. No todo se compra y se vende por y con dinero. No
siempre es necesario el dinero para conseguir aquellas cosas que
necesitas o simplemente te gustaría tener. Esto es algo que aprendí
de crío, gracias a la influencia de dos tío-abuelos, con los que
pasaba mis vacaciones. Aprendí, que un kilo de tomates de la huerta,
se puede convertir en media docena de huevos recién puestos; que un
buen manojo de espárragos, se transforma, por el fascinante
mecanismo del cambio de propietario, en una bolsa de garbanzos; y que
cualquier bien puede ser intercambiado, por otro que necesitas,
siempre que haya quien valore lo que tú tienes y él tenga, lo que
tú necesitas; y haya acuerdo. Años después, descubrí, que este
prodigioso mecanismo, ya se había inventado o descubierto – como
queráis- hace milenios. ¡Qué le vamos a hacer!
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